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HISTORIA DE JUVENTUDES SOCIALISTAS
 

Desde su fundación hasta la ruptura con el PSOE 1903 – 1921

A finales del siglo XIX la calidad de vida de la mayor parte de la población era pésima, debido, por una parte, a la precariedad de los servicios sociales y por otra, a unas condiciones laborales infrahumanas.

A esta situación hay que añadir los continuos reclutamientos de jóvenes para las distintas guerras que se estaban desarrollando. Los afectados en este caso eran únicamente jóvenes trabajadores, ya que los hijos de los pudientes pagaban un tributo que les eximía de ir al servicio militar y por consiguiente, también al frente.

Esto hizo surgir entre los jóvenes la necesidad de organizarse para combatir este militarismo, y fue esta necesidad el detonante para el nacimiento de la organización juvenil socialista.

En resumen el nacimiento de Juventudes Socialistas tiene una doble vertiente:

- La decisiva influencia del auge impresionante de armamentismo en Europa.
- Mayor utilización de los Ejércitos para la reducción de huelgas o conflictos laborales.
- Todas estas ideas empezaron por implantarse en Europa pero pronto llegaron a España de la mano del joven bilbaíno Tomás Meabe, quien en 1903 funda las Juventudes Socialistas de España, en pro de la lucha antimilitarista, lo que le llevo a la represión y al exilio.

La creciente importancia de la actividad de los jóvenes socialistas exigía de una coordinación entre todos ellos. Se inicia así un proyecto de Federación que culminó en 1906 con la celebración del I Congreso Constituyente de la Federación Nacional de las Juventudes Socialistas de España.

Pero la ausencia de un auténtico programa de reivindicación juvenil, sería el primer rasgo a destacar de la organización. El “programa” se basaría en la lucha contra el militarismo, que era realmente difícil, y dejaría fuera de Meabe que tuvo que emigrar al extranjero.

Juventudes Socialistas de España tenía una carga moral, una carga revolucionaria que consiste en intentar organizar a la juventud para la revolución socialista. Sólo de forma marginal se analiza la situación laboral de los jóvenes, sus derechos políticos, formación profesional, etc.

Otra característica de la organización que sería constante es la polémica permanente en la relación Partido / Juventudes. Se puede afirmar que, salvo raras excepciones, en ningún país se vio con buenos ojos la organización independiente de los jóvenes.

En España esta relación no llegó a los extremos, como en otros países. De cualquier modo en el VII Congreso del PSOE en Madrid, octubre de 1905, se acordó la integración de las Juventudes Socialistas en el Partido y en 1908 ingresaron en el PSOE.

En Bilbao del 14 al 17 de abril de 1906 se realizaron un Congreso constituyente de la Federación de JSE donde se aprobaron los estatutos de dicha Federación. Los jóvenes socialistas acordaron, una proposición de ingreso de las JJSS en el Partido y la adhesión de éstas a la Internacional Juvenil Socialista.En 1907 nace la Renovación, como boletín de la Federación de JJSS de carácter semestral.

Esta actividad de los jóvenes socialistas, centrada en la lucha antimilitarista (contra los reclutamientos de jóvenes trabajadores), estuvo marcada por el lema “o todos o ninguno” y se enfocó principalmente a la Guerra de Marruecos. Por esta causa muchos jóvenes socialistas fueron a la cárcel.

También desarrollaron la labor de convertir las Casas del Pueblo en auténticas escuelas de formación y centros de ocio, donde impartían clases de alfabetización, cultura general básica, teatro y también política socialista, e informaban a cerca de problemas tales como el alcoholismo, la ludopatía, etc. de los que pretendían apartar a los trabajadores.

En 1917, el PSOE y UGT pretendían traer a España un régimen democrático a través de un movimiento revolucionario. En agosto ésta idea cristalizó en una Huelga General, pero el movimiento fracasó causando la muerte de muchos obreros y la detención en Cartagena de los miembros del Comité de Huelga que fueron condenados a cadena perpetua. Estos eran Besteiro, Anguiano, Largo Caballero y Andrés Saborit (Presidente de la FNJSE).

Afortunadamente, en las elecciones Generales del 24 de febrero de 1918 triunfó la izquierda y los compañeros de ese Comité de Huelga fueron amnistiados al ser elegidos diputados, lo que hizo de Andrés Saborit el primer militante de Juventudes Socialistas nombrado diputado.

Como consecuencia de la Revolución rusa de 1917 y la creación de la III Internacional;

Juventudes Socialistas se vio en la tesitura de permanecer en la II Internacional como hizo el PSOE, o por el contrario, unirse a la III Internacional Comunista. Finalmente, en su V Congreso Federal las Juventudes que habían ingresado en el PSOE en 1905, decidieron entrar en la tercera Internacional, hecho que provocó la ruptura y el enfrentamiento entre ambos.

En 1921 Juventudes Socialistas celebró su último Congreso extraordinario donde decidieron integrarse en el Partido Comunista obrero español y construir la Federación de Juventudes Comunistas de éste.


Desde la reorganización hasta la Guerra Civil 1925 – 1936

A pesar de la ruptura, en el PSOE seguían afiliados jóvenes que precisaban de una reorganización, a tal fin, la Comisión Ejecutiva Federal del PSOE nombró un Comité Provisional de Juventudes Socialistas, el cual convocó en 1925 una Conferencia Nacional de Juventudes Socialistas para corroborar la validez del nombramiento de los miembros del Comité Provisional configurado por el PSOE. En esta etapa las Juventudes canalizaron su trabajo en la reorganización de sus estructuras internas, por ello, durante la Dictadura de Primo de Rivera no tuvieron ninguna definición o posicionamiento político.

Tras el Congreso de 1929 no había un programa reivindicativo juvenil pero aparecía ya un esbozo de este que quedaría definido en el IV Congreso de 1932.

La caída de la dictadura y la proclamación de la II República el 14 de abril de 1931, fue acogida con entusiasmo por las Juventudes que experimentaron un incremento espectacular del número de militantes, pasando de los 1500 con los que contaban en 1929, a los 12000 en 1932.

El crac Mundial del 29 va seguido de una depresión económica que afectó negativamente a las condiciones laborales de los trabajadores lo que provocó enfrentamientos violentos entre estos y la patronal. Además facilitó el asenso al poder del fascismo en Italia y Alemania acompañado de conflictos bélicos. En esta situación tiene lugar un Congreso en 1932 y supone en práctica un programa de actuación reivindicativa, junto con un análisis de la situación económica y se aprobó la constitución de las Milicias socialistas.

La República desató la creación de distintas tendencias dentro del Partido Socialista, siendo la liderada por Largo Caballero la que asumieron los jóvenes socialistas. Defendían la República en cuanto a su carácter progresista, siempre y cuando los posicionamientos de la burguesía republicana no prevaleciesen convirtiéndose en un obstáculo para los intereses del proletariado.

En cualquier caso, el intento modernizador de la izquierda, se vino abajo en 1933 cuando la derecha alcanza de nuevo el poder, con la CEDA (Confederación Española de la Derechas Autónomas).

En este contexto se celebra el V Congreso Federal de Juventudes Socialistas en el que se desarrolló una clara radicalización de posturas con tendencia revolucionaria.

En 1934, varios ministros de la CEDA se unieron al gobierno radical de Lerroux.

Todo este cúmulo de circunstancias hizo imparable el movimiento revolucionario que llegó en octubre de 1934 y que solo se consolidó en Asturias donde los trabajadores llegaron a sostener una comuna socialista durante varios días. Finalmente el movimiento fracasó, siendo duramente reprimido por el Gobierno. Miles de obreros acabaron muertos, heridos o en la cárcel.

Este duro golpe que afectó a la izquierda en su conjunto impulsó nuevamente su unificación. De este modo las distintas fuerzas de izquierdas se aliaron bajo la fórmula de Frente Popular. Las Juventudes apoyaron esta alianza.

Se celebra el VI Congreso en 1935 en el que ya se aprecia la debilidad orgánica de las organizaciones juveniles comunistas. El VII Congreso camina hacia la unidad de las organizaciones juveniles socialistas y comunistas de cara a la creación de una organización unificada.

Esta izquierda unificada obtuvo un rotundo éxito en las Elecciones Generales de febrero de 1936, devolviéndole a España de nuevo el Gobierno de la República. Miles de presos políticos salieron de las cárceles con la proclamación de la amnistía.

Esta coalición de la izquierda caló también entre las organizaciones juveniles, culminando con la firma de un pacto de acercamiento entre la Federación de Juventudes Socialistas y la Unión de Jóvenes Comunistas. En septiembre de ese mismo año quedaron definitivamente constituidas las JSU (Juventudes Socialistas Unidas).

La Unificación quedaba completamente desequilibrada a favor del bloque comunista. Ante la situación política juvenil se intenta poner orden a través de la CE del PSOE nombrando un Secretario juvenil del PSOE (Ramón Lamoneda). El golpe de Casado constituiría un triste colofón final a las pugnas juveniles.

Al finalizar la Guerra Civil la situación de los jóvenes socialistas es bastante compleja. Las Juventudes Socialistas Unificadas fueron cayendo a lo largo de la guerra y la influencia socialista fue cada vez menos.

Las Juventudes Socialistas están descontentas con la dirección de las JSU. En julio de 1938 se designa una Comisión de Jóvenes Socialistas dentro de las JSU. En marzo de 1939 se reúnen en Madrid jóvenes de Federaciones provinciales de Juventudes Socialistas que se organizan de forma espontánea y como rechazo a las JSU. En esta reunión se considera anulado el pacto de unidad con las jóvenes comunistas.

Fue en 1939, cuando la República fue definitivamente aplastada por las tropas Nacionales del General Franco, que se convirtió en “caudillo”, e instauró en España una Dictadura Militar de rasgos fascistas que duraría 40 largos años.


El periodo Franquista 1939 – 1975

La dura represión que siguió a la Guerra supuso el exilio, la persecución y la ejecución de muchos militantes de izquierdas.

No empezó a haber cambios hasta 1945, cuando el fin de la II Guerra Mundial logró derrotar al fascismo en Europa, lo que conllevó, por un lado que Franco se debilitase al perder a sus aliados fascistas en Europa.

Esto obligó a tener que adaptar el régimen dictatorial a la nueva situación política para que pudiera prolongarse. Esta situación además permitió que los socialistas llevasen a cabo una reorganización en el interior. Lo hacían de forma clandestina desde las cárceles y los campos de concentración. Las Juventudes tuvieron un importante papel en este proceso mediante la edición del periódico la Renovación, que agrupó a miles de socialistas en aquellos difíciles momentos de persecución y castigo por ser de izquierdas.

Por otro lado, el cambio de la situación política en Europa tras la caída del fascismo, abrió paso a las libertades y el camino para una auténtica reorganización en el exterior.

Así se inicia un proceso que comienza el 22 de abril de 1945 con la celebración del primer Congreso en Toulouse para constituir la Federación de Juventudes Socialistas en Francia.

Durante el exilio las Juventudes están muy ligadas al PSOE y a UGT. La política del PSOE se traslada al ámbito de la juventud y en esta política de alianzas las Juventudes crean paralelamente en 1946 la “Alianza Democrática de la Juventud Española”, durante el II Congreso de las Juventudes.

La dirección de Juventudes Socialistas a finales de los años 50 y principios de los 60, tiene un paulatino relevo incorporándose los hijos de los exiliados y manteniéndose algunos viejos.

El III Congreso de Juventudes Socialistas se celebró en Toulouse, en 1967, donde se presentó un estudio de los afiliados.

El IV Congreso, también celebrado en Toulouse, en 1970 constatará la implantación y desarrollo de la organización en el interior de España.

En 1972 se celebró el V Congreso ya en España, pero no llegó ha realizarse por las detenciones a principios de 1972 y por lo tanto, se celebra un V Congreso en Francia en 1973. En este Congreso se instala la sede en París.

Entre este Congreso y el VI se produce una radicalización política de las Juventudes Socialistas, acompañado de una implantación organizativa en las distintas provincias y en los frentes de lucha (universidades, barrios, etc..)

En 1975 muere el General Franco, a partir de este momento la Juventudes Socialistas presentes en el combate anti-franquista, luchan por la implantación de un régimen democrático.


Desde el fin de la Dictadura hasta nuestros días 1975 - ...

La muerte de Franco significó el final de la Dictadura y el inicio de la TRANSICIÓN, hacia un sistema democrático, lo que fue acogido con gran alegría por todos los españoles progresistas ansioso de libertad.

Las elecciones democráticas de junio de 1977 afirmaron que el PSOE es la fuerza hegemónica de la izquierda. En ese mismo año Juventudes Socialistas alcanza su máximo desarrollo con la celebración de su XII Congreso en el se marcó una estrategia basada en la realización de la política juvenil, desde la reivindicación democrática que le correspondía, configurada como una organización autónoma y socialista.

En 1978 se aprueba la Constitución por todos los españoles mediante Referéndum, y en 1979 se celebran Elecciones Municipales en las que el Partido Socialista se hace con el Gobierno Local de la mayoría de la población. Muchos compañeros de Juventudes que concurren en las candidaturas del PSOE llegan a ocupar numerosas concejalías.

Debido a la reducción de los marcos de acción política a los que se ve sometida la organización, en el XVI Congreso Federal del 79 el debilitamiento se hace palpable y progresivo. Por ello, se hizo necesario convocar un Congreso Extraordinario que se celebró en febrero del 81 que sirvió de revulsivo a la organización. Durante el mismo se trazaron las directrices que habrían de seguir en su trabajo para adaptarlo a la nueva situación democrática. Estas directrices eran, trabajar por la solidaridad, por la paz y la tolerancia y mejorar las condiciones de vida de los jóvenes.

El año 1982 supuso el regreso del socialismo Democrático a España, desde la Guerra Civil, con el triunfo rotundo del PSOE en las Elecciones Generales en las que alcanzó la mayoría absoluta. Estas mayorías absolutas se repiten consecutivamente en el 86 y en el 89.

A partir de 1993, la política del PSOE empezó a debilitarse debido a varios casos de corrupción protagonizados por algunos personajes que nunca fueron realmente socialistas y desde entonces quedaron apartados definitivamente del Partido. En 1996 se perdieron las Elecciones.

Las Juventudes a la par que el Partido, fueron perdiendo fuerza entre la juventud de nuestro país. Los jóvenes socialistas que estamos haciendo este capítulo de nuestra historia, cada vez somos más en número, fuerza, representatividad y trabajo.

Quizás las Juventudes Socialistas del futuro decidan recopilar nuestra historia y escribir sobre nosotros;

¡Hagamos pues, una buena historia!

 

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