|
En resumen el nacimiento de Juventudes
Socialistas tiene una doble vertiente:
- La decisiva influencia del auge impresionante
de armamentismo en Europa.
- Mayor utilización de los Ejércitos para
la reducción de huelgas o conflictos laborales.
- Todas estas ideas empezaron por implantarse en Europa
pero pronto llegaron a España de la mano del
joven bilbaíno Tomás Meabe, quien en 1903
funda las Juventudes Socialistas de España, en
pro de la lucha antimilitarista, lo que le llevo a la
represión y al exilio.
La
creciente importancia de la actividad de los jóvenes
socialistas exigía de una coordinación
entre todos ellos. Se inicia así un proyecto
de Federación que culminó en 1906 con
la celebración del I Congreso Constituyente de
la Federación Nacional de las Juventudes Socialistas
de España.
Pero la ausencia de un auténtico
programa de reivindicación juvenil, sería
el primer rasgo a destacar de la organización.
El “programa” se basaría en la lucha
contra el militarismo, que era realmente difícil,
y dejaría fuera de Meabe que tuvo que emigrar
al extranjero.
Juventudes Socialistas de España
tenía una carga moral, una carga revolucionaria
que consiste en intentar organizar a la juventud para
la revolución socialista. Sólo de forma
marginal se analiza la situación laboral de los
jóvenes, sus derechos políticos, formación
profesional, etc.
Otra característica de la organización
que sería constante es la polémica permanente
en la relación Partido / Juventudes. Se puede
afirmar que, salvo raras excepciones, en ningún
país se vio con buenos ojos la organización
independiente de los jóvenes.
En España esta relación
no llegó a los extremos, como en otros países.
De cualquier modo en el VII Congreso del PSOE en Madrid,
octubre de 1905, se acordó la integración
de las Juventudes Socialistas en el Partido y en 1908
ingresaron en el PSOE.
En Bilbao del 14 al 17 de abril de
1906 se realizaron un Congreso constituyente de la Federación
de JSE donde se aprobaron los estatutos de dicha Federación.
Los jóvenes socialistas acordaron, una proposición
de ingreso de las JJSS en el Partido y la adhesión
de éstas a la Internacional Juvenil Socialista.En
1907 nace la Renovación, como boletín
de la Federación de JJSS de carácter semestral.
Esta actividad de los jóvenes
socialistas, centrada en la lucha antimilitarista (contra
los reclutamientos de jóvenes trabajadores),
estuvo marcada por el lema “o todos o ninguno”
y se enfocó principalmente a la Guerra de Marruecos.
Por esta causa muchos jóvenes socialistas fueron
a la cárcel.
También desarrollaron la labor
de convertir las Casas del Pueblo en auténticas
escuelas de formación y centros de ocio, donde
impartían clases de alfabetización, cultura
general básica, teatro y también política
socialista, e informaban a cerca de problemas tales
como el alcoholismo, la ludopatía, etc. de los
que pretendían apartar a los trabajadores.
En 1917, el PSOE y UGT pretendían
traer a España un régimen democrático
a través de un movimiento revolucionario. En
agosto ésta idea cristalizó en una Huelga
General, pero el movimiento fracasó causando
la muerte de muchos obreros y la detención en
Cartagena de los miembros del Comité de Huelga
que fueron condenados a cadena perpetua. Estos eran
Besteiro, Anguiano, Largo Caballero y Andrés
Saborit (Presidente de la FNJSE).
Afortunadamente, en las elecciones
Generales del 24 de febrero de 1918 triunfó la
izquierda y los compañeros de ese Comité
de Huelga fueron amnistiados al ser elegidos diputados,
lo que hizo de Andrés Saborit el primer militante
de Juventudes Socialistas nombrado diputado.
Como consecuencia de la Revolución
rusa de 1917 y la creación de la III Internacional;
Juventudes Socialistas se vio en la
tesitura de permanecer en la II Internacional como hizo
el PSOE, o por el contrario, unirse a la III Internacional
Comunista. Finalmente, en su V Congreso Federal las
Juventudes que habían ingresado en el PSOE en
1905, decidieron entrar en la tercera Internacional,
hecho que provocó la ruptura y el enfrentamiento
entre ambos.
En 1921 Juventudes Socialistas celebró
su último Congreso extraordinario donde decidieron
integrarse en el Partido Comunista obrero español
y construir la Federación de Juventudes Comunistas
de éste.
Desde la reorganización hasta
la Guerra Civil 1925 – 1936
A pesar de la ruptura, en el PSOE seguían
afiliados jóvenes que precisaban de una reorganización,
a tal fin, la Comisión Ejecutiva Federal del
PSOE nombró un Comité Provisional de Juventudes
Socialistas, el cual convocó en 1925 una Conferencia
Nacional de Juventudes Socialistas para corroborar la
validez del nombramiento de los miembros del Comité
Provisional configurado por el PSOE. En esta etapa las
Juventudes canalizaron su trabajo en la reorganización
de sus estructuras internas, por ello, durante la Dictadura
de Primo de Rivera no tuvieron ninguna definición
o posicionamiento político.
Tras el Congreso de 1929 no había
un programa reivindicativo juvenil pero aparecía
ya un esbozo de este que quedaría def inido
en el IV Congreso de 1932.
La caída de la dictadura y la
proclamación de la II República el 14
de abril de 1931, fue acogida con entusiasmo por las
Juventudes que experimentaron un incremento espectacular
del número de militantes, pasando de los 1500
con los que contaban en 1929, a los 12000 en 1932.
El crac Mundial del 29 va seguido de
una depresión económica que afectó
negativamente a las condiciones laborales de los trabajadores
lo que provocó enfrentamientos violentos entre
estos y la patronal. Además facilitó el
asenso al poder del fascismo en Italia y Alemania acompañado
de conflictos bélicos. En esta situación
tiene lugar un Congreso en 1932 y supone en práctica
un programa de actuación reivindicativa, junto
con un análisis de la situación económica
y se aprobó la constitución de las Milicias
socialistas.
La República desató la
creación de distintas tendencias dentro del Partido
Socialista, siendo la liderada por Largo Caballero la
que asumieron los jóvenes socialistas. Defendían
la República en cuanto a su carácter progresista,
siempre y cuando los posicionamientos de la burguesía
republicana no prevaleciesen convirtiéndose en
un obstáculo para los intereses del proletariado.
En cualquier caso, el intento modernizador
de la izquierda, se vino abajo en 1933 cuando la derecha
alcanza de nuevo el poder, con la CEDA (Confederación
Española de la Derechas Autónomas).
En este contexto se celebra el V Congreso
Federal de Juventudes Socialistas en el que se desarrolló
una clara radicalización de posturas con tendencia
revolucionaria.
En 1934, varios ministros de la CEDA
se unieron al gobierno radical de Lerroux.
Todo este cúmulo de circunstancias
hizo imparable el movimiento revolucionario que llegó
en octubre de 1934 y que solo se consolidó en
Asturias donde los trabajadores llegaron a sostener
una comuna socialista durante varios días. Finalmente
el movimiento fracasó, siendo duramente reprimido
por el Gobierno. Miles de obreros acabaron muertos,
heridos o en la cárcel.
Este duro golpe que afectó a
la izquierda en su conjunto impulsó nuevamente
su unificación. De este modo las distintas fuerzas
de izquierdas se aliaron bajo la fórmula de Frente
Popular. Las Juventudes apoyaron esta alianza.
Se celebra el VI Congreso en 1935 en
el que ya se aprecia la debilidad orgánica de
las organizaciones juveniles comunistas. El VII Congreso
camina hacia la unidad de las organizaciones juveniles
socialistas y comunistas de cara a la creación
de una organización unificada.
Esta izquierda unificada obtuvo un
rotundo éxito en las Elecciones Generales de
febrero de 1936, devolviéndole a España
de nuevo el Gobierno de la República. Miles de
presos políticos salieron de las cárceles
con la proclamación de la amnistía.
Esta coalición de la izquierda
caló también entre las organizaciones
juveniles, culminando con la firma de un pacto de acercamiento
entre la Federación de Juventudes Socialistas
y la Unión de Jóvenes Comunistas. En septiembre
de ese mismo año quedaron definitivamente constituidas
las JSU (Juventudes Socialistas Unidas).
La Unificación quedaba completamente
desequilibrada a favor del bloque comunista. Ante la
situación política juvenil se intenta
poner orden a través de la CE del PSOE nombrando
un Secretario juvenil del PSOE (Ramón Lamoneda).
El golpe de Casado constituiría un triste colofón
final a las pugnas juveniles.
Al finalizar la Guerra Civil la situación
de los jóvenes socialistas es bastante compleja.
Las Juventudes Socialistas Unificadas fueron cayendo
a lo largo de la guerra y la influencia socialista fue
cada vez menos.
Las Juventudes Socialistas están
descontentas con la dirección de las JSU. En
julio de 1938 se designa una Comisión de Jóvenes
Socialistas dentro de las JSU. En marzo de 1939 se reúnen
en Madrid jóvenes de Federaciones provinciales
de Juventudes Socialistas que se organizan de forma
espontánea y como rechazo a las JSU. En esta
reunión se considera anulado el pacto de unidad
con las jóvenes comunistas.
Fue en 1939, cuando la República
fue definitivamente aplastada por las tropas Nacionales
del General Franco, que se convirtió en “caudillo”,
e instauró en España una Dictadura Militar
de rasgos fascistas que duraría 40 largos años.
El periodo Franquista 1939 – 1975
La dura represión que siguió
a la Guerra supuso el exilio, la persecución
y la ejecución de muchos militantes de izquierdas.
No empezó a haber cambios hasta
1945, cuando el fin de la II Guerra Mundial logró
derrotar al fascismo en Europa, lo que conllevó,
por un lado que Franco se debilitase al perder a sus
aliados fascistas en Europa.
Es to
obligó a tener que adaptar el régimen
dictatorial a la nueva situación política
para que pudiera prolongarse. Esta situación
además permitió que los socialistas llevasen
a cabo una reorganización en el interior. Lo
hacían de forma clandestina desde las cárceles
y los campos de concentración. Las Juventudes
tuvieron un importante papel en este proceso mediante
la edición del periódico la Renovación,
que agrupó a miles de socialistas en aquellos
difíciles momentos de persecución y castigo
por ser de izquierdas.
Por otro lado, el cambio de la situación
política en Europa tras la caída del fascismo,
abrió paso a las libertades y el camino para
una auténtica reorganización en el exterior.
Así se inicia un proceso que
comienza el 22 de abril de 1945 con la celebración
del primer Congreso en Toulouse para constituir la Federación
de Juventudes Socialistas en Francia.
Durante el exilio las Juventudes están
muy ligadas al PSOE y a UGT. La política del
PSOE se traslada al ámbito de la juventud y en
esta política de alianzas las Juventudes crean
paralelamente en 1946 la “Alianza Democrática
de la Juventud Española”, durante el II
Congreso de las Juventudes.
La dirección de Juventudes Socialistas
a finales de los años 50 y principios de los
60, tiene un paulatino relevo incorporándose
los hijos de los exiliados y manteniéndose algunos
viejos.
El III Congreso de Juventudes Socialistas
se celebró en Toulouse, en 1967, donde se presentó
un estudio de los afiliados.
El IV Congreso, también celebrado
en Toulouse, en 1970 constatará la implantación
y desarrollo de la organización en el interior
de España.
En 1972 se celebró el V Congreso
ya en España, pero no llegó ha realizarse
por las detenciones a principios de 1972 y por lo tanto,
se celebra un V Congreso en Francia en 1973. En este
Congreso se instala la sede en París.
Entre este Congreso y el VI se produce
una radicalización política de las Juventudes
Socialistas, acompañado de una implantación
organizativa en las distintas provincias y en los frentes
de lucha (universidades, barrios, etc..)
En 1975 muere el General Franco, a
partir de este momento la Juventudes Socialistas presentes
en el combate anti-franquista, luchan por la implantación
de un régimen democrático.
Desde el fin de la Dictadura hasta nuestros
días 1975 - ...
La muerte de Franco significó
el final de la Dictadura y el inicio de la TRANSICIÓN,
hacia un sistema democrático, lo que fue acogido
con gran alegría por todos los españoles
progresistas ansioso de libertad.
Las elecciones democráticas
de junio de 1977 afirmaron que el PSOE es la fuerza
hegemónica de la izquierda. En ese mism o
año Juventudes Socialistas alcanza su máximo
desarrollo con la celebración de su XII Congreso
en el se marcó una estrategia basada en la realización
de la política juvenil, desde la reivindicación
democrática que le correspondía, configurada
como una organización autónoma y socialista.
En 1978 se aprueba la Constitución
por todos los españoles mediante Referéndum,
y en 1979 se celebran Elecciones Municipales en las
que el Partido Socialista se hace con el Gobierno Local
de la mayoría de la población. Muchos
compañeros de Juventudes que concurren en las
candidaturas del PSOE llegan a ocupar numerosas concejalías.
Debido a la reducción de los
marcos de acción política a los que se
ve sometida la organización, en el XVI Congreso
Federal del 79 el debilitamiento se hace palpable y
progresivo. Por ello, se hizo necesario convocar un
Congreso Extraordinario que se celebró en febrero
del 81 que sirvió de revulsivo a la organización.
Durante el mismo se trazaron las directrices que habrían
de seguir en su trabajo para adaptarlo a la nueva situación
democrática. Estas directrices eran, trabajar
por la solidaridad, por la paz y la tolerancia y mejorar
las condiciones de vida de los jóvenes.
El año 1982 supuso el regreso
del socialismo Democrático a España, desde
la Guerra Civil, con el triunfo rotundo del PSOE en
las Elecciones Generales en las que alcanzó la
mayoría absoluta. Estas mayorías absolutas
se repiten consecutivamente en el 86 y en el 89.
A partir de 1993, la política
del PSOE empezó a debilitarse debido a varios
casos de corrupción protagonizados por algunos
personajes que nunca fueron realmente socialistas y
desde entonces quedaron apartados definitivamente del
Partido. En 1996 se perdieron las Elecciones.
Las Juventudes a la par que el Partido,
fueron perdiendo fuerza entre la juventud de nuestro
país. Los jóvenes socialistas que estamos
haciendo este capítulo de nuestra historia, cada
vez somos más en número, fuerza, representatividad
y trabajo.
Quizás las Juventudes Socialistas
del futuro decidan recopilar nuestra historia y escribir
sobre nosotros;
¡Hagamos pues, una
buena historia!
|