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VALORES
JSCLM |
Los objetivos que los jóvenes
socialistas nos marcamos exigen actuar sobre las necesidades
fundamentales en materia de Empleo. En primer lugar
elevar el nivel de ocupación de los dos sectores
más desfavorecidos en la lucha contra el desempleo:
la población juvenil y las mujeres. Luchar
contra la precariedad laboral que incentivan las políticas
de los gobiernos de derechas en Europa, y concretamente
en España, mediante la aplicación de
medidas y políticas activas de empleo. Controlar
y aplicar con efectividad el principio básico
de igualdad de oportunidades en el empleo público,
tanto en la colocación como en la promoción
de los trabajadores.
Los jóvenes socialistas pedimos que se creen
políticas activas de empleo, y muy especialmente
apoyamos la reducción de la jornada laboral
a 35 horas semanales sin reducción de salario.
No sólo porque esto significaría el
reparto del empleo existente, posibilitándose
de esta manera la creación de nuevos puestos
de trabajo, sino porque además avanzamos en
las políticas de bienestar y de mejora del
nivel de vida de los trabajadores.
Entendemos que la reducción de la jornada laboral
a 35 horas semanales no debe llevar aparejada una
reducción del salario de los trabajadores,
y proponemos además que sea el Estado y las
Comunidades Autónomas quienes costeen la diferencia
salarial por medio de subvenciones y gratificaciones
de los Ministerios y Consejerías de Trabajo
a las empresas que se acojan por negociación
colectiva a la reducción, en tanto ésta
no sea regulada por Ley.
Es necesario que el proceso de traspaso de competencias
de política activa de empleo a las Comunidades
Autónomas y a los Municipios no sea una mera
transferencia de funcionarios y recursos del INEM,
sino una oportunidad para diseñar un nuevo
modelo de servicio eficaz, ágil y eficiente.
La intervención de los organismos públicos
que se creen en el mercado de trabajo ha de llevarse
a cabo a través de un mejor conocimiento de
las cualificaciones y necesidades de los oferentes
y demandantes. Asimismo ha de servir para reorientar
a los desempleados y hacer productivo el sistema de
protección por desempleo.
Los jóvenes socialistas siempre
hemos tendido a pensar en el Medio Ambiente no como
un área de acción sectorial, y sí
en conexión con la actividad de otras áreas
como puedan ser el empleo, la educación, la
defensa de las libertades, etc.
Las propuestas que los jóvenes socialistas
hacemos sobre Medio Ambiente constituyen uno de los
pilares centrales de nuestro discurso como organización
y una prioridad política de primera magnitud
a la hora de presentarnos a la sociedad que está
altamente sensibilizada y que demanda soluciones a
problemas que están en la calle y que son percibidos
como muy importantes. Lo hacemos impregnando todas
nuestras posiciones sobre todos los temas de un discurso
medioambientalista. Porque el Medio Ambiente o es
una política de políticas o no lo es.
Las políticas de Medio Ambiente en nuestro
país, al contrario que en el resto de Europa,
son algo muy reciente. La Dictadura ignoró
esta dimensión e impulsó procesos industrializadores
y de desarrollo esquilmadores de nuestro Medio; la
Transición Política, desarrollada en
medio de una importante crisis económica, tuvo
asuntos más importantes a los que atender.
El inicio de las políticas de Medio Ambiente
tuvo que esperar, a pesar de la existencia de una
demanda social creciente a lo largo de estos años,
a la incorporación de nuestro Estado en la
Unión Europea. Fueron los Gobiernos Socialistas
los que tuvieron que hacer frente a la tarea de poner
las bases de lo que debiera ser una política
y un proyecto medioambiental coherente para nuestro
Estado. El camino recorrido por las administraciones
socialistas seguramente fue insuficiente, pero apuntaba
a políticas de progreso y a una convergencia
real en materia de Medio Ambiente con los Estados
más avanzados de la UE.
Esta trayectoria quedó rota con la llegada
de la derecha al gobierno del Estado. Desde 1996 el
Gobierno del PP ha actuado en dos direcciones muy
claras: 1) una campaña de mercadotecnia muy
acusada, intentando vender su nula acción en
esta materia; 2) la puesta en marcha de un proceso
sistemático y planificado en el tiempo para
desmontar las bases progresistas de la política
de Medio Ambiente puestas por los Gobiernos Socialistas.
Si algo queda claro, tras siete años de gobierno
de la derecha, es los distintos perfiles de acción
con lo que, desde la derecha y la izquierda, se abordan
las políticas de Medio Ambiente. En este sentido
la estrategia de los jóvenes socialistas es
la denuncia implacable de la acción de la derecha
en sus años de gobierno, por un lado, y la
elaboración y explicación a la sociedad
de la alternativa que presentamos, por otro, impulsando
nuestro discurso medioambiental, reforzando sus perfiles
más progresistas y profundizando en cuál
es la lectura y las soluciones que abanderamos desde
la izquierda para avanzar hacia un modelo de desarrollo
sostenible.
Con la perspectiva que nos da el tiempo y la experiencia
de gobierno del PP podemos calibrar, mejor que nunca,
cuánta es la diferencia que separa a la derecha
de la izquierda cuando se habla de protección
de nuestro entorno y de modelos de desarrollo. Esta
realidad no debe servirnos sólo para reivindicar
el pasado sino para construir el discurso que nos
permita retomar nuestra acción redoblando nuestra
apuesta por políticas activas de protección
del Medio Ambiente y de desarrollo equilibrado y sostenible.
| SOLIDARIDAD
Y COOPERACIÓN: |
En los últimos años
observamos que muchos de los problemas que estamos
viviendo no sólo afectan a España y
que su solución no pasa por la acción
de un solo Estado. Problemas que van más allá
de las fronteras que existen actualmente, y que afectan
a la vida de las personas de una manera crucial. El
desempleo, el medio ambiente, conflictos bélicos,
violación de los derechos humanos, países
sin posibilidad de desarrollo..., forman parte de
la realidad del mundo actual, y debemos encontrar
respuestas para estas cuestiones.
Nosotros, los jóvenes socialistas apostamos
por una Europa fuerte en el mundo, que pueda dar respuesta
a estos problemas de una manera eficiente. Hemos asistido
en los últimos años a la unión
económica. Un paso evidentemente muy importante;
hay que tener en cuenta que la mayoría de los
problemas que tenemos que afrontar requieren de firmeza
económica, pero la idea de Europa no debe quedarse
aquí, debemos avanzar hacia una Europa Social,
que marque como objetivo prioritario la lucha contra
el desempleo. Debemos avanzar hacia una Europa donde
la prioridad de los Poderes Públicos sean los
sectores más desfavorecidos de la sociedad.
Queremos una Europa Verde. Que los responsables institucionales
y todos los ciudadanos entiendan que es imposible
la construcción de un mundo más justo
si no apostamos por un desarrollo sostenible.
Tenemos la obligación de construir una Europa
Solidaria, que tiene una responsabilidad histórica
con decenas de países de África y Sudamérica,
que fomente la progresiva evolución de los
países del tercer mundo. Por eso queremos que
los países desarrollados, y en especial los
europeos, condonen las deudas de los países
del tercer mundo urgentemente.
Los jóvenes socialistas creemos que el Gobierno
español debe presionar a las instituciones
europeas pertinentes para apoyar una política
internacional de equilibrio y no dejar en manos de
las grandes potencias la toma de decisiones sobre
los destinos del resto de la Comunidad Internacional.
Fortalecer aquellas comunidades autónomas que
vayan a crecer por debajo de lo esperado para los
primeros años de introducción del euro
se torna decisivo debido a que habrá una gran
cantidad de empresas en estas comunidades que no puedan
competir en un entorno europeo de costes y tecnología
por lo que se debería de prever un escenario
en el cual la solidaridad de recursos y el fortalecimiento
del tejido empresarial sea fundamental para evitar
la deslocalización de estas empresas que puedan
afectar, y de qué manera, al empleo juvenil
y al de larga duración.
En un mundo presidido por la intolerancia,
por el fundamentalismo, por los nacionalismos exacerbados
y excluyentes, por los conflictos armados, alzamos
nuestra voz en favor de la tolerancia. Tolerancia
que es respeto y diálogo, conocimiento y comprensión.
Tolerancia que es lucha por la paz, contra toda forma
de violencia, contra el terrorismo. Tolerancia es
también respeto a la diferencia, a la diversidad
de razas, sexos, religiones, culturas, orientaciones
sexuales, minusvalías físicas, psíquicas
o sensoriales, formas de convivencia, etc. Somos una
organización tolerante, que promueve la tolerancia
en la sociedad, que no tiene otros adversarios que
los intolerantes. Nuestro programa debe basarse en
la defensa de derechos y oportunidades, la promoción
de la autonomía personal y la integración
de las personas o grupos sociales, cada uno conservando
sus raíces con plena facultad de decisión.
Estos principios están avalados por la Constitución
de 1978 y las leyes que la desarrollan. Es evidente
en los últimos tiempos la aparición
de grupos de tendencia neofascista, como son los skin-heads,
que continuamente están desarrollando actos
de agresión y vejación contra personas
mayoritariamente de otra raza, sexo, fe o condición.
Nuestro compromiso, por lo tanto, debe ser de absoluta
defensa de la democracia, condenando estos grupos
y exigiendo de las autoridades el cumplimiento de
la normativa judicial. No debemos confundir que un
derecho fundamental como es la libertad de expresión,
se intente utilizar por otros grupos para la agresión,
extorsión y amenaza a los que además
de ser ciudadanos también son personas. Y lo
que es más importante, condenamos el ataque
a nuestro sistema democrático al que ciertos
grupos de poder continuamente están pretendiendo,
consiguiendo recordarnos tiempos pasados
Las jóvenes de los 90 son
herederas de la historia de las mujeres. También
de esa historia de subordinación y desigualdad,
y de la que se escribe con la lucha de las mujeres
por el derecho a la igualdad de oportunidades. Desde
hace más de dos siglos las mujeres han luchado
por ser ciudadanas al mismo nivel que los hombres
y, a esa lucha que ha posibilitando un cuerpo teórico
e ideológico y una gran cantidad de transformaciones
en la cultura y en la sociedad la hemos llamado movimiento
feminista.
De este movimiento nos sentimos parte y herederos.
Hoy por hoy hombres y mujeres debemos revisar y hacer
propuestas que sigan permitiéndonos avanzar.
Porque, además, los jóvenes de hoy estamos
viviendo las conquistas del feminismo. Las transformaciones
económicas, sociales y culturales que éste
ha hecho posible.
El feminismo como instrumento transformador, de análisis
y cambio de la realidad nos ha permitido avanzar hasta
donde estamos, y hoy creemos que puede seguir siéndonos
útil en la transformación de la sociedad
necesaria para hombres y mujeres, por eso nos sentimos
y nos declaramos feministas.
Libertad (Diccionario de la Real
Academia de la Lengua): "Estado de una persona
que no está prisionera o no depende de nadie".
"Poder de hacer lo que no está prohibido,
de obrar a su antojo". "Libre arbitrio,
facultad de actuar como queramos sin obligación
alguna".
Sexualidad (Diccionario de la Real Academia de la
Lengua): "Conjunto de fenómenos relativos
al instinto sexual y a su satisfacción".
Por tanto, relacionando los dos conceptos anteriores,
los jóvenes socialistas consideramos la libertad
sexual como un derecho individual que no depende (ni
de nadie ni de nada) relativo a la libre satisfacción
de las necesidades sexuales.
A pesar de los avances legales y sociales que ha habido
en este campo, siguen existiendo actitudes de exclusión,
marginación y falta de respeto hacia miembros
de nuestra sociedad que, por apartarse de los "roles"
hipócritamente marcados por el segmento social
más conservador, sufren diariamente sus efectos.
La sexualidad es la parte más íntima
y sensible de un ser humano. Por desgracia, a pesar
de los avances que ha habido en este campo, legales
y sociales, cuando alguna persona tiene una orientación
sexual que se sale de lo que la hipócrita cultura
reinante entiende por "normal", siguen existiendo
actitudes de exclusión y de falta de respeto
hacia dichas personas.
Los jóvenes socialistas hemos sido siempre
los máximos defensores de la libertad sexual
y del reconocimiento de la diversidad sexual como
algo verdaderamente normal y positivo. Los jóvenes
socialistas queremos y debemos seguir siendo punto
de referencia de toda persona que tenga una inclinación
sexual distinta a la "normal", porque nosotros
sí entendemos como normal cualquier tipo de
orientación sexual. Y estamos en la obligación
de transformar la sociedad removiendo las conciencias
hipócritas de aquellos que se niegan a reconocer
la diversidad sexual como valor positivo, realmente
normal y consustancial al género humano.
Los jóvenes socialistas no compartimos la opinión
del gobierno del PP de que se reforme el Código
Penal en materia sexual por lo que el futuro gobierno
socialista habrá de encargarse de que esta
reforma no se lleve a cabo, o, en su caso, de dejarla
sin efecto.
Los socialistas lucharemos contra cualquier actitud
homófoba o de cualquier tipo que intente excluir
de la sociedad a cualquier persona por su orientación
sexual. No debemos olvidar que la comunidad homosexual
asciende aproximadamente en España a 4.000.000
de personas. Los jóvenes socialistas queremos
reformar el Código Civil para que el contrato
de matrimonio, con todos sus derechos y deberes, sea
la unión de dos personas independientemente
de su sexo, tanto si es una pareja heterosexual como
una homosexual. Esta reforma conseguirá eliminar
la grave injusticia actual de que sólo los
heterosexuales pueden disfrutar de este estado civil.
Los jóvenes socialistas apostamos por la reforma
y agilización de los trámites del matrimonio
y del divorcio. Las nuevas necesidades de las familias
cambian a una velocidad vertiginosa, y más
lo harán con la implantación definitiva
de la UE; esto nos lleva a pensar que nuestras instituciones
familiares deben ser mucho más flexibles, por
eso entendemos necesaria la modernización de
los derechos y obligaciones del matrimonio.
Ante las situaciones absurdas que se dan en la realidad,
demandamos una Ley de Parejas de Hecho que asegure
los mismos derechos a las parejas de hecho que a los
matrimonios. Los jóvenes socialistas creemos
que no debe de haber diferencias entre unas y otras
parejas y pedimos la igualdad en todos los aspectos,
incluida la adopción.
Una problemática que cada día aflora
más a la luz es la de la transexualidad. La
transexualidad es simplemente el fenómeno psicológico
que se da en las personas que nacen con un cuerpo
que no se corresponde con su mente y quieren que ese
problema se solucione. Este problema que afecta a
lo más profundo de una persona, a su propia
identidad, debe subsanarlo, como cualquier otro de
esta índole, la Sanidad Pública, ya
que el problema de estas personas se soluciona con
una intervención quirúrgica.
Aunque se ha avanzado considerablemente
en los últimos años, los derechos de
las personas con alguna minusvalía física
o psíquica no están lo suficientemente
garantizados. Todavía hay mucho trabajo en
cuanto a la integración de los disminuidos
en el mundo laboral. En los municipios se llevan a
cabo actuaciones para la eliminación de las
barreras arquitectónicas, pero esta misma labor
es muy deficiente cuando hablamos de edificios y transportes
públicos. Hay que garantizar una adecuada formación
para las personas con disminución, una integración
en el marco laboral, donde existen otras barreras
además de las arquitectónicas, y un
libre disfrute de los servicios.
En cuanto a los disminuidos psíquicos, hay
que trabajar para garantizar la asistencia necesaria
y su plena integración y participación
en la vida de la comunidad.
Las diferentes Administraciones (Local, Autonómica
y Estatal), deberán facilitar el acceso al
mundo de la cultura, la política y demás,
de las personas que padezcan algún tipo de
discapacidad física o psíquica que les
impida una normal incorporación social. Esto
es, fomentar medidas para lograr la erradicación
real de la totalidad de barreras arquitectónicas,
permitiendo así el fácil acceso a todas
las entidades, sean éstas públicas o
privadas, y mostrando especial interés en el
estudio de la eliminación de estos impedimentos
de acceso a los edificios considerados Patrimonio
Artístico y de la Humanidad, sin que ello afecte
a su estructura original, entre otras.
Además se deberá facilitar el acceso
a la información en todas sus formas así
como a la cultura. Emisión de diarios escritos
en el sistema Braylle, incorporación de traductores
al idioma de los sordomudos en los medios de comunicación
visual, así como en todos los actos públicos
y oficiales o de interés general.
El Ministerio de Cultura, promoverá iniciativas
de fomento de la edición de libros en el sistema
Braylle y además todas las Administraciones
deberán disponer de impresos oficiales en el
preciado sistema. Asimismo, desde las Universidades
e Institutos se facilitará tanto el material
didáctico como las hojas de examen de dichos
sistemas, con el objeto de conseguir una perfecta
integración de estas personas en todos los
ámbitos.
Con el objetivo de salvaguardar el ejercicio del derecho
al sufragio universal, el Ministerio de Interior o
su homólogo autonómico deberán
garantizar la existencia de papeles de votación
en el sistema Braylle en la totalidad de los colegios
electorales y de todas las opciones que concurran
a las mismas y en igual cuantía. Asimismo,
toda la propaganda institucional al respecto tendrá
un porcentaje suficiente que permita el acceso a esta
información por estos colectivos.
Nuestras máximas son la potenciación
y socialización de la cultura, garantizando
siempre una financiación pública y permanente
a los proyectos culturales. Tenemos la obligación
de ofertar alternativas al ocio tradicional donde
los jóvenes sean los protagonistas de su “propia
historia”.
| POLÍTICA
SOCIAL Y PROTECCIÓN SOCIAL: |
Consolidar el modelo de Estado de
Bienestar, la lucha contra la pobreza y la exclusión
social, promover la integración de los disminuidos
y personas de edad avanzada.
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