
No parece que la estrategia sea muy acertada para dar ánimos a los suyos.
Según informa desde Santander Gemma Robles, enviada especial de Europa Press, el equipo de
campaña de la dirección nacional del PP, que dirige Pío García-Escudero, da por segura la derrota de Cospedal en Castilla-La Mancha, un jarro de agua fría que se viene a sumar a las encuestas que se vienen publicando y que apuntan en esta misma línea.
La información deja claro que el equipo de García-Escudero no cuenta para nada con la victoria del PP en Castilla-La Mancha, aunque sí con un visible incremento de votos en la región. Los dirigentes nacionales del PP cuenta con quedarse "a menos de 10 puntos" de diferencia sobre el candidato socialista, José María Barreda, aceptando ya como inevitable seguir cuatro años más en la oposición después de 24 años ininterrumpidos de poder socialista en Castilla-La Mancha.
En el pronóstico, el equipo de García-Escudero incluye la posibilidad de recuperar para el PP la Alcaldía de Cuenca, ahora en manos del socialista José Manuel Martínez Cenzano, pero la Presidencia de la Junta, a tenor de estos datos, se da por perdida, si bien como buen dato se afirma que "esperan quedar a menos de diez puntos del PSOE" en Castilla-La Mancha. Tampoco confía el equipo de García-Escudero en obtener el Gobierno de Extremadura.
Por el contrario, el PP está seguro de que conservará la mayoría absoluta en Comunidad Valenciana, Madrid, Murcia, La Rioja, Baleares y Castilla y León.
Es la segunda vez en pocas semanas que desde Génova se bajan los ánimos de Cospedal en Castilla-La Mancha. Hace tan sólo unos días, en precampaña, medios nacionales de comunicación difundieron la noticia de que la dirección nacional del PP no contaba con ganar en esta comunidad. Si a eso se suman las diversas encuestas publicadas, todas las cuales apuntan a una derrota de Cospedal, con una ventaja
para Barreda de entre 9 y 17 puntos, no parece que la actitud de Génova sea la mejor para afrontar los días que todavía quedan de campaña.